El aumento del uso del streaming entre los internautas da cada vez más valor a esta herramienta

El streaming es un recurso que, con el paso del tiempo, se ha vuelto tremendamente poderoso. Permite consumir contenido de cualquier parte del mundo sin tener que descargarlo en nuestros dispositivos, lo que posibilita que disfrutemos de una gran cantidad de material tanto de vídeo como de audio, de texto, diapositivas y, en definitiva, cualquier formato que se pueda compartir a través de la red.

Su uso no hace más que conseguir que su valor aumente, y es que no es para menos, el streaming es una herramienta tremendamente útil con cantidad de ventajas tanto para productores de contenido como para sus consumidores, lo que hace que su uso se dispare.

Aunque ya hace varios años que el contenido se ofrece mediante streaming, convirtiéndose en una estupenda alternativa a la descarga de contenido, lo cierto es que su uso durante los últimos años se está popularizando tanto que ya se ha convertido en todo un fenómeno, utilizándose en prácticamente todos los sitios web.

El boom del streaming se dio con la creación de la plataforma de audiovisuales YouTube en 2005. Una web en la que disfrutar de gran variedad de vídeos sin descarga previa fue toda una revolución que hizo que, rápidamente, el método comenzase a estudiarse para incorporarse en el resto de espacios web.

Poco a poco, la emisión en flujo hizo que las estrategias de marketing se transformasen hasta el punto de que el uso del vídeo como herramienta promocional ha cambiado por completo y el público ha sabido responder muy bien a este cambio.

La característica principal de este recurso es que te permite consumir el contenido sin necesidad de descargarlo. Esto, para quien lo disfruta, significa que puede disponer de él mucho más rápidamente, sin esperas y sin colapsar los dispositivos.

El creador o emisor, por su parte, dispone de un medio económico, diferente y mucho más versátil que la televisión, la radio o la prensa para ofrecer su contenido, diversificando su material y economizando en su inversión.

El resultado es un aumento desmesurado tanto en el uso de internet como del streaming. Internet se consume cada día, durante horas: en redes sociales, para buscar trabajo, para formarse, para disfrutar de series y películas, para escuchar música…

El bombazo se produce con la emisión web de audiovisuales de interés general. El usuario cambia la televisión por internet y demanda, cada vez más, el contenido digital para disfrutar de su tiempo de ocio.

Proliferan las webs de retransmisión de todo tipo de contenido similar al televisivo, compartiendo la opción de descarga directa con la visualización online.

El consumo de contenido a través de internet se vuelve a disparar y este tipo de web y todas las empresas relacionadas ganan sumas millonarias.

Esto posibilita que se creen nuevos servicios como la web tv y otros que utilizan el streaming como recurso principal para satisfacer la enorme demanda de los usuarios.

Desde hace relativamente poco, este recurso se combina con otro de los medios sociales más utilizados en la actualidad: las redes sociales. Estas comienzan a incluir la emisión de vídeos, enriqueciendo la experiencia de los usuarios.

El streaming se usa también a nivel interno en las empresas y como recurso para promocionarse, permitiendo ahorrar mucho dinero y ofreciendo mucho más a un público loco por consumir de la manera más cómoda en internet.

En definitiva, el streaming se ha convertido en el recurso estrella tanto para creador, como para distribuidor y consumidor de contenido. Ofrece grandes ventajas para todos y permite que la interacción con internet se multiplique, haciendo que este medio se haya convertido en el principal en la actualidad.