A la hora de vender todo parece estar muy visto ya; sin embargo, siempre sale algo nuevo y revolucionario. Con la llegada de Internet, creíamos haberlo visto todo, pero llegaron los emails, luego las redes sociales y, ahora, el streaming.

 

En este caso vamos a hablar de formas originales de usar el streaming como parte de una estrategia empresarial.

 

Suscripciones

 

Ofrece a tus clientes contenido exclusivo a cambio de una suscripción a un canal de la empresa. La música es el sector de mercado perfecto para ello, si bien, la estrategia empresarial la puede llevar a cabo el propio artista su discográfica, el propio portal emisor e incluso una empresa ajena.

 

De la manera que sea, el suscriptor puede disfrutar de las canciones de un nuevo disco unos días antes de que salga al mercado, puedes, incluso, ofrecer la posibilidad de comprarlo ese mismo día a las 00.00 horas -algo que nadie más podrá hacer-, seguro que el usuario estará encantado de poder ver los conciertos vía streaming a mitad de precio y más contento aún estará si recibe bonificaciones adicionales por invitar a otras personas a suscribirse…

 

Como puedes ver, las opciones son ilimitadas, lo importante es saber dar al usuario las ventajas que realmente desea dependiendo del tipo de producto o servicio que estemos promocionando o vendiendo, pues no todo es música; sólo tienes que adaptar los productos o servicios de tu empresa a un canal de suscripciones.

 

Emisiones en directo

 

Las emisiones en directo son la manera de demostrar que en tu empresa no hay trampa ni cartón.

 

Demostraciones

 

Puedes crear un evento consistente en una o varias demostraciones sobre una nueva gama de productos o servicios ofrecidos por tu empresa. Al realizarse en directo se corren algunos riesgos pero se da la oportunidad al espectador de saber que realmente no queremos engañarlo.

 

Interactuación

 

Dar la posibilidad a los usuarios que te ven de poder tratar directamente con alguno de los profesionales de tu equipo va a hacer que la empresa se gane una muy buena fama al tratar de manera personalizada a sus clientes.

 

Si combinamos la interactución empresa-cliente con un evento en directo como una demostración, obtenemos un cliente satisfecho por saber que no tenemos nada que ocultar y contento porque se siente parte del momento.

 

Puedes incorporar una tanda de preguntas o respuestas, o simplemente abrir conversación con tu público para permitir que hagan sugerencias.

 

Por supuesto, también puedes habilitar una opción para que los navegantes se comuniquen entre sí; otra muestra más de que estás tan seguro del trabajo de tu empresa que no temes que los clientes hablen mal de ella, sencillamente porque no pueden.

 

Minijuegos

 

Se trata de programar algún juego sencillo para, a través de la retransmisión, hacerlo llegar a los usuarios y que estos se sientan entretenidos, queridos y tenidos en cuenta.

 

Puede estar dirigido o no a promocionar abiertamente un producto, por ejemplo, utilizando el juego de las parejas de cartas para mostrar prendas de ropa y calzado, por poner un ejemplo.

 

Además, disfrutar del minijuego puede suponer ganar alguna recompensa, como una muestra gratuita del producto.

 

Estas son sólo algunas ideas. También podrías, simplemente, colgar el juego para que los espectadores se entretengan durante una pausa de una emisión en directo, como podría ser el descanso de un partido de fútbol, y que no abandonen la página durante ese tiempo.

 

 

No debemos olvidar que todas estas originales formas de utilizar el streaming como estrategia empresarial deben ir acompañadas de otros recursos menos novedosos, como la difusión en redes sociales o a través de email, la mejor manera de que nuestros originales recursos causen el impacto para el que han sido creados y puestos en marcha.